Prevenir (Ezequiel)

Algunas veces me preguntaron: ¿Por qué hablas de unidad familiar, restauración y emprendimiento? La respuesta es simple: ¡¡Prevención!!. Cuando hablo de prevención, es porque en algún momento de mi vida pasé experiencias contrarias a la unidad y restauración familiar. Cuando veo a las personas andar por caminos peligrosos que le han de causar dolor, no me queda más que advertirles las consecuencias que le ocurrirán en el futuro. Recuerda, las familias no se destruyen de la noche a la mañana. Los cambios repentinos no existen; todo acontecimiento se va generando paulatinamente hasta llegar a un punto crítico y entonces la situación, en algunos casos, se vuelve incontrolable e irreparable. Frente a estas situaciones, nace la idea de prevención...

¿Qué es prevenir y Por qué prevenir?...

Prevenir es: Preparar, advertir, aparejar y disponer con anticipación lo necesario para un fin. También es: Conocer e informar con anticipación un daño o perjuicio.  Queremos prevenir situaciones que hemos pasado, por desconocimiento u omisión a los consejos, porque hemos experimentado sufrimiento y dolor en nuestras familias. Por lo tanto, hemos decidido formar Familias Emprendedoras.
¿Por qué Familias Emprendedoras?...
Porque los emprendedores, después de una caída, se levantan; si han fracasado, ganan experiencia y triunfan. Es así que a través de nuestras actitudes y aptitudes emprendemos nuevos retos, nuevos proyectos; es lo que nos permite avanzar un paso más e ir más allá de donde ya hemos llegado. Por ello, ser emprendedor está irremediablemente atado a la idea de innovación y riesgo por parte de quienes creemos y tenemos las ideas y que somos capaces de llevarlas a cabo y encontrar la manera de materializar nuestros objetivos.

La biblia, Puede ayudarte ...

La biblia, conjunto de libros de consulta ético moral, profético y de salvación, se ha preocupado en comunicar a los hombres de todas las generaciones las consecuencias de todo acto. Recuerdo, cuando terminé la secundaria, mis padres me dijeron que estudie en la universidad que quedaba muy cerca a la casa; sin embargo, mis pensamientos eran estudiar en otra universidad y muy lejos de toda la familia. Esta forma de pensar era muy buena y, más aún cuando la idea de forjarme con independencia me permitiría adquirir nuevas responsabilidades y madures; bueno, todas estas ideas surgen cuando uno es jovencito y creemos que todas las cosas nos han de salir a la perfección sin necesidad de consejos de los mayores, que en última instancia son cursis y, además, porque no se adecuan a las situaciones de cambio de una sociedad muy moderna y que las decisiones las tomamos los hijos como queremos. Sin embargo, las sendas antiguas o consejos de los mayores jamás pasarán, siempre estarán vigentes todos los días de la vida, "Lea Jeremías 6:16". Como consecuencia de mi acto, no la pasé bien; sufrí mucho, aprendí a pasar hambre y la carencia de afecto familiar era mi pan de cada día. Aprendí la lección de honrar a mis padres para que me vaya bien y sea de larga vida sobre esta tierra, "Lea  Efesios 6:2-3". Si tan solo hubiera sido obediente, me hubiera ahorrado todo el tiempo de padecimientos; Imagínese, la respuesta era tan simple, ¡¡obediencia!! y punto. 
La vida, siempre nos traerá oportunidades ...
La vida, siempre nos traerá oportunidades y si la sabemos aprovechar nos traerá satisfacciones. Las primeras lecciones de oportunidades, siempre, la aprenderemos en casa; aunque hay excepciones que no debemos pasar por alto, como la vida de los niños abandonados y otras situaciones parecidas. Los padres, tutores, son modelos imitables; Por lo tanto, las actitudes y aptitudes de un hijo, en cierta medida, serán reflejo de ellos. Recuerdo haber aprendido de mi madre, el ímpetu de predicar la palabra de Dios y la responsabilidad de ser puntual. Mi madre, siempre estaba preocupada de la vida futura de las personas y de la vida más allá de muerte; el esfuerzo y tiempo que ponía para transmitir el evangelio era innata, la llevaba en el alma y espíritu, de tal manera que no la importaba si estaba nevando, lloviendo, ni los huaycos en el camino eran impedimento para que ella dejara de anunciar las buenas nuevas de salvación. Ella, después de trabajar en su negocio, siendo las altas horas de la noche y el frío abrumador de las punas, se disponía a visitar a los enfermos, y cuando llegaba a su destino realizaba un culto familiar, realmente era maravilloso ver a mi madre llevar esperanza de vida a las familias. Mi madre, cuando tenía alguna diligencia, estaba en el lugar antes de la hora, casi nunca llegaba a la hora exacta, ella aborrecía llegar tarde, y si por algún motivo se hacía tarde, se veía intranquila como si algo malo hubiera hecho. 

Tener el valor de la puntualidad, implica ...
Tener el valor de la puntualidad, implica tener a Dios sobre todas las cosas, Dios lo demostró enviando a su hijo unigénito para que todo aquel que en Él crea no se pierda más tenga vida eterna. Cuando tienes una reunión juvenil, un culto especial en la iglesia, un compartir familiar, etc. Cuánto anhelarías que todos los participantes llegaran minutos antes a la reunión, me imagino que sería motivo de celebración. El valor de la puntualidad se consigue con esfuerzo, nada se consigue sin poner fuerzas o voluntad de hacer bien las cosas, eso lo aprendí de mi padre; cada trabajo que mi padre realizaba lo hacía con esfuerzo y dedicación y no paraba hasta terminar de hacerlo bien. Hacer bien las cosas implica ser detallista y observador. Aprendí a observar en detalle cuando vi a mi padre curar las plantas maltratadas por los insectos, cuando vi echar abono a las débiles plantas, cuando vi regar a las plantas marchitas, cuando vi cuidar los frutos de las plantas; hacer todas esas cosas implicaba puntualidad, tiempo y paciencia hasta conseguir el fruto de ese esfuerzo y comer con alegría la cosecha. Qué hubiera pasado si a destiempo se atendía las necesidades de las plantas, estoy seguro que se hubiera perdido la cosecha y como consecuencia no habría que comer. Así que, el valor de la puntualidad y el esfuerzo para hacer bien las cosas, siempre traerán bendición y abundancia; más por el contrario, la impuntualidad y la pereza, traerán pobreza.

Dios, de muchas maneras nos ha demostrado el valor de la puntualidad y esfuerzo de hacer bien las cosas; El creó los cielos y la tierra y todas las cosas las hizo muy bien. Puedes verte en un espejo o describir todas tus cualidades, realmente quedarás asombrado por tanta inteligencia que Dios te ha dado al crearte.

1timoteo 2:5-6 “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo”

Tito 1:2-3 “En la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos, y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador” .

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