En lo personal, hablar de este tema es muy complicado. Los jóvenes pasamos diferentes etapas de nuestra vida. Hoy les contaré un poco de mí.
Desde mi niñez, mis padres me inculcaron la palabra de Dios, siempre asistí a la iglesia para recibir enseñanzas bíblicas, todos esos conocimientos hicieron crecer mi fe en Dios, Llegó a tal punto que no fue un problema que mis padres no estuvieran juntos. Ahora, se que Dios estaba muy cerca de mi y me cuidaba.
A medida que crecía, me interesaba mucho en Dios
Hasta ahora, digo, por mas que caiga seguiré adelante porque sé que Dios está conmigo. A veces no nos damos cuenta todo lo que Dios hace por nosotros; El, siempre, está dispuesto a ayudarnos, nosotros somos los que le ignoramos y luego le echamos la culpa. Dios nos ama, por más que le rechacemos, siempre estará para nosotros.
“Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre; Átalos siempre en tu corazón, Enlázalos a tu cuello. Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán; Hablarán contigo cuando despiertes” Proverbios 6:20-22
“Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia” Salmos 103:8
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” Josué 1:9
