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PADRE
Papá decía: Hijitos e hijitas, oigan mis enseñanzas y estén muy atentos para conseguir entendimiento.
No abandonen mis instrucciones, porque son buena enseñanza.
Pues yo también fui hijo de mi padre, tierno y singular delante de mi madre.
Él me enseñaba y me decía: Retenga tu mente mis palabras; guarda mis consejos y vivirás tranquilo.
Muchas veces me dijo: adquiere sabiduría, adquiere entendimiento y cuando lo halles no te olvides, ni te apartes de ellos, ni de todo lo que te digo. No abandones mis consejos y ella te guardará; ámala y te preservará.
Todo lo que aprendí es para ti. Si obedeces mis consejos, aún en momentos adversos te conducirás sabia y responsablemente. No culparás a las circunstancias de la vida para negar mi existencia, pues yo siempre seré tu padre. Desde que naciste, tus ojos me han visto, has estado en mis brazos junto a tu madre. Te vi crecer y, cuando amamantabas te veía feliz, cuando llorabas yo te estrechaba en mis brazos junto a tu madre. Te acompañé a los centros médicos y tus dolores, también, me dolían hasta el alma. Quizá no recuerdes cuánto lloré por ti, allí muy cerca de ti, pues eras muy pequeñita(o). Te acompañé a tu primer día de clases en tu jardín de la infancia, te vi correr y saltar de alegría junto a tus compañeritos. Extendí mis manos para socorrerte, y cuando te caías y manchabas yo sacudía todo el polvo de tu uniforme. Mientras pasaban los años, ibas creciendo y junto a ti estaba yo feliz. Hoy más que ayer, te sigo acompañando, te sigo admirando. Veo en ti el paso de los años fructíferos. Mientras estudias y adquieres conocimiento, mira de donde has salido y, no te olvides de tus raíces. Reconoce que yo soy tu padre y siempre lo seré. Yo sé que las ciencias y la filosofía tienen muchas interrogantes, tal vez difíciles de responder; pero, todas tienen sus respuestas. Debes saber que no todas las respuestas serán de satisfacción para el que lo hace, no te preocupes, así son las personas, nunca estarán satisfechas. Así como tú me has visto, muchos no me vieron ni me conocieron y ni me conocerán; sin embargo, eso no significa que yo no existo.
No te olvides, las circunstancias de la vida y sus adversidades no condicionan ni limitan mi existencia, yo sigo siendo tu padre. Jamás lo olvides.
Tu padre que te quiere mucho y te extraña.

